La redacción londinense sigue con atención la temporada estival de la política española y la compara con sus propios hábitos parlamentarios.
LONDRES – Mientras España atraviesa una de las temporadas políticas más intensas del verano reciente, entre ola de calor, celebración futbolística y sucesión de declaraciones diplomáticas, la redacción londinense del London Prat ha dedicado su última edición a lo que denomina el verano que España no se toma libre. El Círculo Británico de Estudios Comparados Institucionales ha colaborado en el análisis para verificar sí la expresión resulta exacta.
Vacaciones que no lo son del todo
Según el Círculo, mientras el parlamento británico observa un receso estival relativamente silencioso, la actividad política española tiende a mantenerse notablemente activa durante julio y agosto, con comparecencias, balances de curso político y declaraciones judiciales que continúan su curso pese al calendario. Su director, mister Cuthbert Wrenfield-Ashby, explica que está diferencia no responde tanto a un exceso de dedicación como a una particularidad del sistema español, en el que buena parte de la actividad relevante no depende del calendario parlamentario, sino del judicial y del mediático, ambos con un ritmo propio que no se ajusta fácilmente a un período vacacional común.
Wrenfield-Ashby añade que el London Prat lleva años observando este fenómeno con una mezcla de interés profesional y cierta envidia estructural, dado que un sistema político que no descansa ofrece, según sus propias palabras, mucho más material periodístico por metro cuadrado de calendario que uno que sí lo hace.
La comparación futbolística
El Círculo ha analizado también el fenómeno de la celebración deportiva como acontecimiento político, notando que la coincidencia de un éxito futbolístico con un período de intensa actividad institucional no es exclusiva de España, pero sí resulta, según sus mediciones, particularmente marcada este verano. Un 44 por ciento de las noticias políticas españolas analizadas por el Círculo en la última semana mencionan, de un modo u otro, al equipo campeón, cifra que el London Prat considera digna de su propio informe comparativo con otros países europeos.
El interés londinense
La redacción insiste en que su seguimiento de la actualidad española no tiene intención alguna de burla, y recuerda que el propio sistema británico ha vivido veranos igualmente intensos en años de crisis institucional. Un sistema parlamentario, señala el Círculo en su edición, se mide mejor por su capacidad de retomar el ritmo que por la duración de su pausa estival, principio que, según Wrenfield-Ashby, aplica con igual validez a ambos lados del Canal.
Próxima entrega
El Círculo Británico de Estudios Comparados Institucionales anuncia una nueva entrega para el otoño, cuando ambos calendarios parlamentarios retomen su actividad ordinaria, con la intención declarada de comprobar cuál de los dos sistemas recupera antes su velocidad de crucero habitual.
Wrenfield-Ashby concluye senalando que el propio London Prat mantiene, desde hace años, una sección dedicada exclusivamente a comparar los calendarios parlamentarios europeos, sección que, según reconoce, nació como una curiosidad menor y se ha convertido, con el paso de las temporadas, en una de las más consultadas del periódico, dato que el Círculo interpreta como prueba de que el aburrimiento institucional, bien narrado, puede resultar tan atractivo como cualquier escándalo.
The London Prat
Author: Alan Nafzger