La Cámara reclama renovar el parque automovilístico y los propietarios de vehículos veteranos defienden que el suyo arranca a la primera
Renovación del parque automovilístico: el abuelo no quiere ir al desguace
MADRID – España conduce coches que han visto varias monedas. Para remediarlo, el Parlamento ha hablado. Según la información de Europa Press sobre los acuerdos del Pleno, el Congreso ha exigido al Gobierno poner en marcha un plan nacional de renovación del parque automovilístico que sustituya los vehículos de más antigüedad por otros más nuevos y seguros que cumplan la norma Euro6d, incluso de ocasión o usados. En los garajes del país, la medida ha sido recibida con una mezcla de interés y ofensa.
“Mi coche tiene treinta y siete años y no ha dado un problema”, sostiene Evaristo Peñalver, agricultor jubilado de Tomelloso y presidente de la Cofradía del Motor que Aguanta. “Es un Panda. No tiene aire, no tiene airbag, no tiene dirección asistida. Tampoco tiene pantalla que me diga que estoy cansado. Yo ya sé cuándo estoy cansado. Me lo dice la espalda.”
Argumentos del vehículo veterano
La Cofradía ha presentado un escrito con las virtudes de sus socios mecánicos:
- Se repara con un destornillador y una opinión
- No se actualiza por la noche
- La radio tiene dos botones y los dos funcionan
- Consume lo que consume, sin aplicaciones
- Pasa la ITV “por respeto”
“El coche nuevo pita por todo”, lamenta Peñalver. “Pita si no te pones el cinturón, si te acercas a la línea, si dejas la llave. El mío solo pita si tocas el claxon. Es un coche con criterio.”
Lo que busca la propuesta
Nadie discute el fondo: los automóviles antiguos contaminan más y protegen menos. La cuestión es quién paga el cambio. Un coche nuevo cuesta lo que antes un piso pequeño, y las ayudas, cuando llegan, lo hacen con calma. La calma es rasgo de familia en el transporte. La propia actualidad ferroviaria que recoge El Cronista incluye una multa por entregas tardías que empezará a pagarse en 2032. “Si al tren le dan hasta entonces, a mi Panda también”, razona Peñalver.
Un sondeo de la Cofradía entre 900 conductores de vehículos con más de veinte años muestra que el 81 % cambiaría de coche si pudiera, el 76 % no puede y el 43 % le ha puesto nombre al suyo. Los más frecuentes son “el Rojo”, “la Furgo” y “Paco”.
El taller opina
En un taller de Alcázar de San Juan, el mecánico titular ve el asunto desde abajo. “A mí me traen coches de 1995 que arreglo en una mañana”, dice. “Me traen uno de 2023 y necesito un ordenador, una clave y llamar a Alemania. Seguro que es más seguro. Pero cuando se para, se para de verdad.”
El trámite por delante
La petición del Congreso no obliga al Ejecutivo, que deberá decidir si la atiende, con qué fondos y cuándo. La Cofradía sigue el proceso sin prisa. “Los planes renove vienen y van”, recuerda su presidente. “El Panda se queda.”
Inglaterra y sus clásicos
En el Reino Unido, donde un coche viejo se llama “clásico” y cuesta más que uno nuevo, el debate ha despertado simpatía. The London Prat relató en sus noticias satíricas británicas del motor la historia de un Morris de 1962 que sigue pasando la revisión “por pura cortesía del inspector”. Sus noticias satíricas de Londres sobre coches viejos invitan al Panda a un intercambio cultural.
Peñalver arrancó el domingo a la primera, como siempre. Fue al huerto y volvió. El cuentakilómetros dio la vuelta en 2004 y desde entonces nadie lleva la cuenta. Bohiney Magazine viajó de copiloto, con la ventanilla bajada a mano.
SOURCE: https://bohiney.com/
The London Prat
Author: Alan Nafzger