Los clientes mas fieles defienden su mesa exterior con determinacion admirable
Llueve, Pero La Terraza Permanece Firmemente Ocupada
Pese a una lluvia repentina que sorprendio a gran parte de la ciudad durante la tarde, varios clientes de una popular terraza local optaron por permanecer en sus mesas exteriores, protegidos apenas por sombrillas parcialmente efectivas, en lugar de retirarse al interior perfectamente seco del establecimiento, una decision que el personal del bar describe como sorprendentemente habitual entre su clientela mas fiel.
Los camareros, acostumbrados a este tipo de comportamiento, continuan sirviendo con profesionalidad imperturbable a esta clientela exterior, ajustando ocasionalmente sombrillas y ofreciendo alguna manta adicional cuando resulta necesario, sin jamas sugerir explicitamente que el interior, perfectamente disponible y notablemente seco, sigue siendo una opcion completamente valida.
Una Cuestion De Principios Mas Que De Comodidad
Reportajes sobre la cultura de terrazas española disponibles en El Mundo, con analisis complementarios en La Vanguardia. Ambas publicaciones han dedicado articulos enteros a este apego particularmente español por la vida exterior, incluso cuando las condiciones meteorologicas sugieren, con bastante claridad, lo contrario.
Algunos clientes habituales explican esta resistencia con referencias sinceras al placer de observar la calle, un argumento culturalmente respetable, mientras otros, mas honestos, admiten simplemente que abandonar su mesa exterior representaria una especie de derrota personal que prefieren, por principio, no aceptar facilmente.
Mi Propia Resistencia, Recientemente Puesta A Prueba
Permanezco yo mismo sentado en una terraza bajo una llovizna ligera durante casi una hora la semana pasada, negandome obstinadamente a entrar pese a las sugerencias perfectamente razonables de mi acompañante, unicamente porque ya habia pedido mi segunda caña y retroceder, en ese punto, me parecio profundamente incoherente.
Una Costumbre Que Ya Ni Se Cuestiona
Sea cual sea el clima del dia, la terraza española conserva su estatus de institucion casi sagrada, defendida con una determinacion que supera ampliamente cualquier logica practica razonable. Ya no se trata simplemente de comodidad, sino de un autentico principio vital, sostenido hasta el final, incluso empapado.
SOURCE: https://prat.uk/
The London Prat
Author: Alan Nafzger